The Mummy reinventa un clásico con posesión [Reseña]
The Mummy (La posesión de la momia) se ha estrenado este fin de semana, sorprendiéndonos con una historia que cambia el rumbo para ofrecernos tensión.
Lee Cronin (A hole in the ground, Evil Dead Rise) es el director detrás de esta historia. En ella, Katie, la hija de Charlie Cannon, un reconocido periodista, desaparece en El Cairo. Ocho años después es encontrada. Sin embargo, nadie sabe lo que le ha pasado en ese tiempo que la ha dejado en un estado de shock.
Al reincorporarse con su familia, todos creen que ella irá mejorando, pero sucede todo lo contrario. En Katie se esconde algo antiguo y malévolo que busca salida.
La película comienza de lleno con esta historia, no nos suelta ni un segundo. Por lo que nos mantiene enganchados. Después, las cosas que ya parecen terribles, van escanado todavía más.
Al igual que lo hizo en Evil Dead Rise, Cronin nos tiene preparados diferentes momentos aterradores. Desde jumpscares que parecen simples, hasta escenas que nos llenan de nerviosismo. Sabe construir muy bien estas situaciones que nos mantienen al filo.
Quizá, lo único que le pasa a The Mummy es que hasta cierto punto llega a ser predecible, pero vale la pena. Ya no trata de recrear el mismo feeling de los clásicos con efectos cutres e historias vacías, sino que decide tomar un rumbo diferente combinándolo con el elemento de la posesión. Deja a un lado las convenciones de ambas para sentar sus propias bases.
En ciertos momentos, las actuaciones no son las mejores, el entorno, escenas que sobran, pero eso no le quita que sea una cinta muy entretenida que nos tiene cautivos en cada escena.
The Mummy todavía estará esta semana en salas de cine, así que les recomendamos verla. Es protagonizada por Jack Reynor, Laia Costa, May Calamawy, Natalie Grace, Shylo Molina y Billie Roy.

