Exit 8, del videojuego a la realidad [Reseña]
Exit 8 trae a la vida real el videjouego del mismo nombre. Una adaptación que rompe las barreras de lo que pudieron haber sido sus limitaciones, para entregar una historia que nos hace cuestionar la realidad.
Dirigida por Genki Kawamura, esta cinta nos transporta hasta la estación del metro donde un hombre desesperado se da cuenta que ha caído en un pasillo interminable, quedando atrapado. Lo único que debe y puede hacer es completar la misión y seguir las reglas para salir de ahí.
La premisa es sencilla, y se desprende del videojuego, el cual es inmersivo. Sin embargo, al momento de pensar en una película, la historia pudo haber sido aburrida debido a la repetición del escenario.
Esta película lo resuelve bien. Comienza con el punto de vista del personaje para transmitirnos sus sensaciones, estamos en su mente. Sabemos lo que le aqueja y la desesperación que va sintiendo al estar “atrapado” en su cotidianidad repetitiva.
La historia da la vuelta y nos lleva a este pasillo que, de alguna manera, nos llevará a la salida 8, descubrir el camino es la principal misión. Aquí descubrimos todo con el personaje. Al principio es frustrante, hasta que se le indica lo que debe hacer.
En esta parte, la cinta se vuelve un poco más inmersiva, ya que junto con este hombre vamos fijándonos en todo a su alrededor. Incluso, hasta nos dan ganas de decirle qué hacer. La historia nos va involucrando.
Si siguiera este camino una y otra vez hubiera sido tediosa. En vez de ello, nos introduce a otros personajes que nos llevan a explorar un poco más los secretos de este lugar.
Además, no solo acompañamos al personaje a explorar este pasillo, hacemos con él un viaje interior, el motivo para poder buscar la salida.
Exit 8 nos mantiene entretenidos, nos lleva de la frustración a la tensión.

