Bodycam, encubrir lo siniestro [Reseña]
Bodycam se ha estrenado este mes en Shudder. Una cinta found footage que nos muestra la peor pesadilla de dos policías, y que pronto dará un giro todavía más oscuro.
Brandon Christensen (Night of the reaper, Still/Born) es el director y guionista de esta cinta found footage protagonizada por Jamie M. Callica y Sean Rogerson (Grave Encounters). En Bodycam, dos policías, Jackson y Bryce, atienden una llamada por una disputa doméstica. Al llegar a investigar, uno de ellos dispara accidentalmente a un sospechoso, por lo que ambos deciden qué harán para encubrir el hecho y evitar las consecuencias. Sin embargo, sus actos los llevarán a pagar por ello de una forma siniestra.
La película comienza de lleno con la tensión del momento. Además de que nos mantiene vigilantes por cualquier cosa que pueda pasar alrededor de estos personajes, ya que es evidente de que en esa casa ha pasado más que una disputa, comenzando por el agujero que se encuentra en el sótano, que nos da unas vibras lovecraftianas.
Además de la difícil situación en la que se han metido ambos policías, todo se va poniendo bastante raro. La actitud de los vagabundos de la zona se vuelve muy inquietante. Bryce parece que va perdiendo la cordura. Tenemos mucho sucediendo al mismo tiempo.
Aunque hay situaciones que se sienten que están de más, y en vez de hacer que avance la historia, la verdad es que no aportan nada en lo absoluto.
Los efectos y las actuaciones están bien logrados, la manera en la que los vagabundos toman relevancia de una manera escalofriante nos hacen en una pesadilla. Sin embargo, hacia el final tratan de meter demasiadas cosas que se va enredando un poco todo al tratar de darle explicación innecesaria.
Bodycam es una cinta que, quizá no sea la mejor dentro del found footage, pero que es entretenida. Sirve para pasar el rato y tiene sus buenos momentos.

