Keeper, una historia folk oscura [Reseña]
Keeper (“Líbralos del mal” en México) ha llegado, por fin, a las salas de cine para mostrarnos una historia oscura que mezcla entidades y folclore.
Osgood Perkins, quien recientemente nos mostró su capacidad para construir un horror inquietante en Longlegs y The Monkey, entre otras, nos lleva de vuelta a la oscuridad del bosque, como lo hizo en Gretel & Hansel.
En Keeper, Liz (Tatiana Maslany) y Malcolm (Rossif Sutherland) son una pareja que llevan poco tiempo en su relación. Deciden irse a una cabaña para pasar un fin de semana romántico. Sin embargo, todo va adquiriendo un tono incómodo con las situaciones que se van desarrollando que le da a entender a Liz que sabe muy poco de la persona con la que está.
Poco a poco, entre visiones y sueños ella descubre que una entidad los acecha y que la cabaña guarda un oscuro secreto.
La película va creando su atmósfera lentamente. Hay bastantes escenas que quieren darnos a entender algo, que quieren hacernos sentir incómodos, algunas de ellas lo logran, otras están de más.
Lo verdaderamente inquietante es cómo Liz se va dando cuenta que sabe muy poco del hombre con el que está que parecía perfecto antes de llegar a ese lugar.
Aunque tenemos escenas extrañas en el desarrollo de la historia, lo verdaderamente bueno viene ya hacia el final. Es probable que, por ese motivo, lo que vemos ya no genera el mismo impacto porque estamos desesperados por develarlo todo y esta parte es muy predecible si tienes referencias sobre folclore, brujería y otras historias oscuras.
En el tráiler nos mostraban reseñas de diferentes directores del horror como Fede Álvarez, Guillermo del Toro, James Wan, y muchos más, que decían que esta cinta era lo mejor de Perkins, una oda al género. Realmente no lo es, se ha quedado un poco corta, mucha construcción, poca revelación.
Sin embargo, es una cinta interesante y diferente, por lo que vale la pena verla. Sigue en cartelera gracias a Diamond Films México. Puedes ver el tráiler y más detalles de la producción aquí.


