Reseñas

#31DaysOfHorror: Caveat, el miedo se esconde en cada rincón

Caveat es una de esas películas que va a su propio ritmo para crear una atmósfera diferente e inquietante. Una historia claustrofóbica donde cada detalle cobra vida para generar una sensación aterradora.

Hay películas de terror que buscan asustarnos mediante apariciones repentinas, criaturas monstruosas o escenas de violencia explícita. Otras prefieren un camino más inquietante y construyen un ambiente en el que cada rincón parece esconder una amenaza.

Caveat (2020), ópera prima del director irlandés Damian McCarthy, pertenece a esta segunda categoría. Esta cinta representa su debut en el largometraje y lo hace muy bien. Los espacios inquietantes, los objetos cotidianos que adquieren cualidades amenazantes y las situaciones que desafían la lógica de sus protagonistas es lo que crea este entorno que nos oprime.

En ella, Isaac es un hombre con problemas de memoria que recibe una oferta laboral aparentemente sencilla, la de cuidar durante algunos días a Olga, una joven que vive sola en una casa ubicada en una isla remota.

El trabajo parece una oportunidad para conseguir dinero fácil. Sin embargo, existe una condición particularmente inquietante. Para aceptar el empleo, Isaac debe utilizar un arnés de cuero conectado a una cadena que limita sus movimientos dentro de la vivienda.

A pesar de ello, Isaac acepta, qué puede salir mal. Una vez instalado en la casa, comienza a descubrir que el lugar esconde algo mucho más perturbador de lo que imaginaba.

Desde el primer minuto sabemos que esta historia no va por buen camino. Hay demasiadas cosas, aunque sutiles, que nos dicen que algo no anda bien aquí.

Aún así nos embarcamos con el personaje en este lugar que a simple vista parece tranquilo. Pronto descubriremos que en su interior se escinde algo muy siniestro. Además, tenemos un elemento que la hace más perturbadora, un viejo conejo mecánico de juguete que sostiene un pequeño tambor.

Todos esos detalles nos sumergen en un pantano que nos va enredando hasta sentir la ansiedad del protagonista. Escapar no resulta tan sencillo como abrir una puerta.

Caveat va a su propio ritmo marcado por el tambor del conejito. Con una narrativa que va desarrollándose poco a poco y que prefiere construir preguntas antes que ofrecer respuestas inmediatas. Lo más aterrador no es únicamente eso que puede estar escondido en la oscuridad, sino la certeza de que, cuando finalmente lo descubramos, quizá no tengamos manera de escapar.


Caveat 2020

CAVEAT [TRÁILER]