We Still Say Grace: Fanatismo religioso y muerte [Reseña]

Una familia que vive en completo aislamiento hasta que algo rompe con su rutina. Con un entorno opresivo, esta historia nos muestra a una adolescente que quiere aventurarse más allá de los límites impuestos por su padre, y unos jóvenes que llegan a un lugar que nunca debieron haber conocido.

We Still Say Grace es una película dirigida y escrita por Brad Helmink y John Rauschelbach, en la cual vemos a una familia funcionar como un pequeño culto religioso. Todo comienza con los delirios del padre, interpretado por Bruce Davison (Insidious: The Last Key, Along Came The Devil), quien mantiene a su esposa e hijas en completo aislamiento y las prepara para un suicidio grupal. Maggie (Holly Taylor) es la única que duda de este plan siniestro. Afortunadamente, para ella, llegan tres jóvenes en busca de ayuda, pues su automóvil se ha descompuesto cerca de la granja. Sin embargo, el padre no está tan seguro de que ellos sean inocentes de pecado, enseñándoles un tortuoso camino al arrepentimiento.

La película mantiene una atmósfera incómoda. Sabemos que el padre es capaz de hacer cualquier cosa en función de sus exageradas creencias religiosas. Los jóvenes que llegan no sólo rompen con la rutina familiar, sino que son testigos de extraños comportamientos. Poco a poco van descubriendo los secretos que guarda Harold, él tampoco es tan puro como muestra ante su familia.

Aunque tiene buenos momentos, We Still Say Grace cae en ciertas situaciones que no generan tanto impacto como deberían. En los jóvenes tenemos tres personalidades: el que no tiene respeto por nada, el que cuestiona todo y el que se deja llevar por la corriente. A los tres les falta contundencia a la hora de actuar ante las circunstancias. Prácticamente, están en cautiverio bajo condiciones hostiles. Por lo que su participación es un tanto predecible y hasta podría decirse que sobra.

La película se trata de la evolución de Maggie, cómo va abriendo los ojos ante lo que Harold les muestra. Si bien, los jóvenes le ayudan a descubrir ciertas cosas de su pasado motivándola a actuar, pudo haberse omitido completamente. Quizá con ello el resultado hubiera sido más interesante. Tenemos una dinámica familiar muy tensa. El miedo y la sumisión que genera Harold en su esposa. La inusual relación que tiene con su hija Sarah, quien cree ciegamente en él. Y la rebeldía fundada por la curiosidad sobre el mundo que muestra Maggie.

We Still Say Grace es una de esas películas de fanatismo religioso con un entorno inquietante, pero que se queda muy corta. No deja de ser una opción para disfrutar un fin de semana, aunque desperdicia los elementos que plantea para irse por un camino probado y fácil.


We Still Say Grace

We Still Say Grace [Tráiler]


Adri Otero

Directora de Mucho Miedo Mx. Escritora de horror y autora de “Evocaciones Lóbregas”.