Ten Minutes to Midnight [Reseña]

Ten Minutes to Midnight es una película indie sobre vampiros. Con poco presupuesto, nos presenta una historia ligera y sangrienta.

Dirigida y escrita por Erik Bloomquist, Ten Minutes to Midnight es una película de vampiros fuera de lo común. Al ser mordida por un murciélago con rabia, Amy, una locutora de radio aterroriza a sus compañeros mientras se transforma lentamente en un vampiro. La sinopsis suena bien. Sin embargo, esta historia no la debemos tomar en serio, ni esperar algo aterrador.

Como las películas de su clase, tenemos elementos y escenas que llegan al límite del absurdo. Todo en esta historia es exageración. Tenemos a Amy, quien llega a trabajar y se da cuenta que será reemplazada por una locutora más joven, Sienna. Esto sirve de detonante para lo que sucederá después, además de la mordida del murciélago, y es en sí el tema de toda la historia.

Ten Minutes to Midnight es protagonizada por Caroline Williams, a quien conocemos principalmente por su papel como Vanita “Stretch” Brock en The Texas Chainsaw Massacre 2. También participan Nicole Kang, Nicholas Tucci, William Youmans, y Adam Weppler. Lo bueno de la película es la peculiaridad de los personajes que hacen la dinámica entretenida entre toda la locura que se desata en la cabina de radio. También tenemos algunas escenas gore y mucha sangre, como es de esperarse.

Con una duración de una hora y trece minutos, resulta una película entretenida. No es una película para asustarte, es una para disfrutar un viaje extraño junto a la protagonista, quien hace una introspección mientras se transforma. Conforme avanza, la historia se vuelve más rara. En ocasiones, nos remite a esa vibra de las películas de los ochentas. No es la mejor película que verás, pero si no esperas mucho, puede ser una opción divertida.


Ten Minutes to Midnight

TEN MINUTES TO MIDNIGHT [TRÁILER]