#31DaysofHorror: The Smiley Face Killer, ¿existe o no?

The Smiley Face Killer es una leyenda entre los departamentos de policía y el FBI. Por lo menos, se le atribuyen las muertes de 45 jóvenes universitarios. No se ha encontrado evidencia alguna de su existencia, por lo que muchos creen que no es verdad.

Todo comenzó en Nueva York cuando dos detectives, Kevin Gannon y Anthony Duarte, concluyeron que 45 universitarios habían sido embriagados y ahogados por la misma persona, dado que las similitudes en los casos eran tan marcadas como para que no estuvieran ligados. Entre 1997 y el 2008 fueron encontrados estos jóvenes ahogados en ríos de distintos lagos en 25 ciudades de 11 estados diferentes de Estados Unidos. Las víctimas estaban alcoholizadas cuando desaparecieron, la mayoría de ellos eran descritos como personas atléticas y populares. Esto ofrecía a la investigación un perfil muy concreto, además del hecho de que cerca de los cuerpos se encontraba una cara feliz pintada.

El 8 de octubre del 2009, William Hurley llamó a Claire Mahoney, casi sin batería en el celular, para que lo recogiera. Claire preguntó su ubicación, alguien en el fondo indicó “99 Nashua Street”, la llamada finalizó debido a la batería. Cuando Claire llegó al lugar no encontró a William. Seis días después, su cuerpo fue hallado en el río Charles en Boston junto con su celular destrozado. Todo indicaba que William se había ahogado por accidente. Sin embargo, el cuerpo mostraba lesiones con elemento contundente y el reporte toxicológico indicaba altos niveles de GHB, gamma-hidroxibutirato, la droga del violador.

Este no era el primer casi, ni el último. En 1997, Patrick McNeill desapareció tras ir a un bar en Nueva York. Después de un mes de búsqueda, su cuerpo fue encontrado flotando medio desnudo en el río Este. Su muerte fue declarada como ahogamiento indeterminado. El detective involucrado en la investigación fue Kevin Gannon, quien prometió a la familia de McNeill encontrar la verdadera causa de su muerte. Junto con el detective Anthony Duarte y el profesor de justicia criminal, Lee Gilbertson, llaman a este fenómeno una “epidemia” entre los jóvenes universitarios que han desaparecido después de una noche de copas.

Desde el 2008, Gannon, Duarte y Gilbertson han trabajado con la posibilidad de que se trate de una pandilla a la que se le ha atribuido el apodo Smiley Face Killers por la carita feliz pintada cerca de las escenas de crimen. Su teoría es que este grupo secuestró a sus víctimas, las torturó y después abandonó los cuerpos en ríos para borrar evidencias. Posiblemente, los asesinos se enfoquen en ese perfil por considerarlos “privilegiados”. Cuando dieron a conocer su teoría, los tres indicaron la existencia de alrededor de 40 muertes catalogadas como ahogamientos indeterminados y accidentes. Su investigación hizo que la lista de víctimas potenciales se ampliara a 335 casos de ahogamientos sospechosos como el de Hurley.

Smiley Face Killer
Kevin Gannon, Lee Gilbertson, y Anthony Duarte

¿Cuáles son las evidencias que han encontrado? De acuerdo a Gannon, la descomposición de los cuerpos no concuerda con el tiempo en el que estuvieron desaparecidos. Por ejemplo, Dakota James estuvo desaparecido por 40 días, pero la descomposición de su cuerpo sólo era de tres días. Todd Geib estuvo desaparecido por 21 días, cuando fue encontrado, su cuerpo presentaba descomposición de 2 días y medio. Los forenses indicaron la presencia de insectos terrestres y falta de hinchazón, lo que sugiere que las víctimas no murieron en el agua. A todo esto se le suma la droga encontrada en los exámenes toxicológicos. Esto no es todo. Por lo menos, se han encontrado 13 símbolos hechos con grafiti en las escenas de crimen.

Aunque Gannon, Duarte y Gilbertson traten estos casos como posibles homicidios, la realidad sólo apunta a accidentes. Ellos explican que esto puede deberse a la falta de conexión entre la policía y los médicos forenses. Los médicos declaran una muerte indeterminada, los policías no encuentran indicios de que se trate de homicidios. Es por ello que el Smiley Face Killer sólo es una teoría.

En abril del 2008, el FBI publicó un comunicado en el que decía que no se habían encontrado evidencias de que estas muertes estuvieran ligadas a un asesino en serie. Más bien se trataban de accidentes debido al alcohol.

El FBI ha revisado la información acerca de las víctimas proporcionadas por dos detectives de policía retirados, quienes han atribuido estos incidentes el nombre “Smiley Face Murders” y han entrevistado a un individuo quien ha brindado información a los detectives. Hasta la fecha, no se ha desarrollado ninguna evidencia que apoye el vínculo entre estas trágicas muertes, o cualquier evidencia que sostenga la teoría de que estas muertes son el resultado de un asesino o asesinos en serie. La mayoría de estas situaciones parecen ser ahogamientos relacionados al alcohol. El FBI continúa trabajando con la policía local en las áreas afectadas para brindar el apoyo necesario.

Posteriormente, el Centro de Investigación de Homicidios de Minneapolis publicó otro estudio titulado “Drowning The Smiley Face Murder Theory” en el que exponen dieciocho puntos en los cuales desmienten la teoría de que estos asesinatos estén vinculados. Señalan la falta de evidencia sobre la existencia de un asesino. Los cuerpos fueron encontrados sin señales de tortura, estrangulamiento, u otro tipo de evidencia que indique un ahogamiento homicida.

Las dudas también se extienden a los grafitis encontrados. Todos ellos son distintos en tamaño, estilo y tiempo, pues unos han sido encontrados después de que las muertes ocurrieran. Existe una falta de consistencia entre los mismos, las autoridades no han podido determinar exactamente dónde deberían localizar la cara feliz pintada en cada caso, por lo que no hay un patrón en ello.

Smiley Face Killer

Quienes están en contra de la teoría del Smiley Face Killer indican que el único patrón es una serie de estudiantes universitarios blancos con un alto riesgo de morir por sus decisiones, como salir a tomar alcohol descontroladamente y acabar ahogados de forma accidental.

Pese a ello, Gannon, Duarte y Gilbertson no están convencidos y han presentado su evidencia en distintos lugares. Incluso, publicaron en el 2014 un libro de título “Case Studies in Drowning Forensics”. Ellos creen que las autoridades no han tomado en serio sus investigaciones. Hay quienes indican que el hecho de atribuirlo a un asesino es una manera de negar que esto les puede pasar a nuestros seres queridos. Ambos lados siguen debatiendo sobre la existencia del Smiley Face Killer. Mientras tanto, los cuerpos de jóvenes ahogados en lagos siguen apareciendo.