#31DaysofHorror: Kanashibari, la parálisis del sueño

Kanashibari es el término en japonés utilizado para referirse a la terrible parálisis del sueño. Muchos hablan de ella y de sus experiencias, los japoneses tienen una explicación a ella de acuerdo al folclor.

La parálisis del sueño es el fenómeno que se da durante la fase del sueño de movimientos oculares rápidos (REM) cuando los músculos están relajados. Cuando la parálisis del sueño se da al quedarse dormido se llama parálisis del sueño hipnagógica. Si se da mientras te estás despertando, se llama parálisis del sueño hipnopómpica.

En el folclor japonés, la parálisis del sueño se llama Kanashibari, significa “inmovilizar como si se estuviera atado con cadenas de metal”. Su origen se remonta a tiempos antiguos y se le atribuía a fuerzas sobrenaturales que actuaban en el cuerpo. A partir de ello, se contaban distintas leyendas, cada una describía distintas causas. Sin embargo, la palabra kanashibari proviene del hechizo japonés medieval practicado por los sacerdotes de Onmyodo Shugendo de la secta Shingon del Budismo. El primer registro que se tiene de este fenómeno en Japón data del siglo XII. El Emperador japonés Konoe Tonno (1139-1155) alguna vez sintió una presión en el pecho “causada por una extraña agonía que, hasta los monjes más santos, no podían aliviar”.

Una de ellas, la más obvia, atribuía el kanashibari a la posesión. Cuando una persona era poseída por un inugami, kitsune, tanuki y otros tipos de tsukimono (aquellos que poseen humanos), el síntoma principal era quedarse inmóvil o la parálisis del sueño. Se necesitaba que un shugenja, una especie de sacerdote, recitara sutras budistas para desterrar al espíritu animal que estaba poseyendo al humano. Una vez que éste abandonaba el cuerpo, el kanashibari desaparecía y todo volvía a la normalidad.

Sin embargo, existen otros tipos de yokai, es decir, monstruos y espíritus sobrenaturales que podían causar el kanashibari. Por ejemplo, el makura-gaeshi, una especie de zashiki-warashi (un tipo de ser espiritual) de la prefectura de Ishikawa, ronda las habitaciones durante la noche haciendo bromas a los humanos mientras duermen, como voltear las almohadas. Las víctimas a veces se despiertan a la mitad de la noche sintiendo presión en su pecho, encontrando a un niño pequeño sentado sobre ellas. Este suceso se puede dar de manera esporádica o cada noche, dependiendo del humor del makura-gaeshi. No significa un riesgo para el humano que lo sufre.

Los fantasmas también pueden ocasionarlo. Hay una historia popular de fantasmas que proviene de la prefectura de Iwate. A pesar de que hay muchas versiones, básicamente en ella se cuenta que a la mitad de la noche, una persona despierta aterrada. Se da cuenta de que no puede moverse, aunque está completamente despierta. Siente unos brazos fuertes que la sujetan para mantenerla inmóvil. De repente, una fuerza invisible le jala las piernas y la saca de su colchón, normalmente, en dirección a una ventana abierta o río. Después de luchar, la persona sale de la parálisis del sueño y ve el fantasma de una mujer de mediana edad elevándose al techo.

No sólo los espíritus pueden causar el kanashibari. Los sacerdotes y brujos pueden hacerlo también. Existe una antigua historia acerca de una princesa celosa llamada Kiyohime, y su amado, Anchin. Al tratar de escapar, Anchin le pide ayuda a un sacerdote en el santuario de Kumano. Logran atrapar a Kiyohime con el kanashibari para que Anchin pueda alejarse de ella.

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