#31DaysofHorror: La posesión de Gottliebin Dittus

Gottliebin Dittus es uno de los casos de exorcismos más aterradores de la historia. Con tan sólo 28 años de edad, la joven entraba en extraños trances. Cuando un pastor comenzó un exorcismo, la conducta de Dittus cambió completamente, volviéndose escalofriante.

Gottliebin Dittus vivía en un pueblo alemán llamado Mottlingen, en la Selva Negra al suroeste del país. Perteneciente a una familia luterana bastante estricta, Dittus tuvo una educación muy ortodoxa llena de supersticiones. Sus padres murieron cuando era chica, por lo que vivió con sus hermanos. Seguía yendo a la Iglesia, la cual era liderada por un pastor teólogo, que rayaba en el fanatismo, llamado Johann Christoph Blumhardt.

En 1842, los vecinos de Dittus comenzaron a escuchar extraños ruidos que provenían de la casa a altas horas de la noche. Algunos sonidos eran bastante estremecedores y violentos. Al principio, la gente creyó que se trataba de violencia doméstica. En una ocasión, un doctor y otros vecinos permanecieron en la casa durante una noche. Fueron testigos de sucesos que no podían explicar, por ejemplo, algunos muebles se movían solos. Se escuchaban golpes secos en las paredes. Esto los hizo pensar que la casa estaba embrujada.

Los ruidos continuaron y, por si no era poco, Dittus empezó a decir que recibía una visita nocturna. Una especie de mujer espectral con un niño en brazos aparecía en su habitación. También indicó que perdía el conocimiento. Una vez, estuvo en un estado de trance durante todo un día, cuando recuperó la conciencia no recordaba nada. Los rumores no se hicieron esperar, los habitantes decían que la casa estaba embrujada o maldita. Como una solución, enviaron a Dittus a vivir con un primo para alejarla de la casa, ya que ella era la más afectada. Sin embargo, los extraños sucesos la siguieron a su nuevo hogar.

El reverendo Blumhardt se involucró en el caso. Visitó a Dittus para ver su estado y concluyó que estaba poseída por un demonio al verla contorsionándose y hablando con diferentes voces, lanzando improperios a todos. Sus hermanos indicaron que ella los atacaba cuando entraba en trance y, posteriormente, no recordaba nada.

Gottliebin Dittus

Blumhardt le ofreció su apoyo espiritual. En sus visitas, ella le confesaba información muy extraña de su pasado. Dittus aseguraba que espíritus malévolos habían tratado de secuestrarla cuando era pequeña. Había sido salvada por las oraciones poderosas de su madre. También clamaba que su tía era bruja. La condición de Dittus se tornaba más grave, una entidad invadió su cuerpo para hablar con Blumhardt. La entidad femenina indicaba que era una de tantas que visitaban a Dittus. Se trataba de una viuda que había asesinado a dos personas y, por ello, el Diablo había tomado su alma.

Conforme pasaba el tiempo, más entidades se manifestaban por medio de Dittus atormentándola. Blumhardt comenzó el exorcismo, sólo logró empeorar la situación. Dittus se volvió más violenta y más grosera. A veces tenían que atarla para controlarla. Vomitaba arena, vidrio, uñas y grandes cantidades de sangre. En una ocasión, ella le comentó al pastor que los espíritus malévolos habían dejado que su cuerpo corriera desbocado causando un temblor. Pronto recibieron la noticia de un temblor en las Indias Occidentales, Dittus no había recibido información sobre tal suceso. Esto sólo sirvió para convencer más al pastor sobre la posesión demoníaca.

El exorcismo continuó por dos años. Los espíritus malévolos dentro de Dittus se volvieron más violentos y desesperados debilitándola. Algunos de ellos amenazaban con lastimar y matar a la familia de Blumhardt. Según los informes, los espíritus salieron del cuerpo de Dittus de manera voluntaria para atacar a su hermana Katharina, quien fue poseída de manera terrible. Blumhardt trató de exorcisar a ambas. Poco a poco, las entidades fueron abandonando los cuerpos de las dos hermanas.

Este exorcismo le dio notoriedad al pastor Blumhardt. Muchas personas llegaban a su iglesia para visitarlo. Algunos iban de pueblos vecinos sólo para escuchar su sermón. En 1853, abrió un spa, en el cual decía que podía curar cualquier enfermedad y condición de salud. Al parecer, Dittus se unió a la causa. El lugar operó hasta la muerte del pastor en 1880.